La educación inicial tiene como propósito favorecer el desarrollo físico, cognoscitivo, afectivo y social de los menores de cuatro años de edad. Incluye orientación a padres de familia o tutores para la educación de sus hijos o pupilos.
La educación tradicional ha estado dominada por un enfoque teórico, racionalista y enciclopédico que prioriza el aprendizaje memorístico. Este modelo educativo, centrado principalmente en el desarrollo cognitivo, ha tendido a separar la mente del cuerpo y las emociones, desatendiendo estos últimos aspectos en los procesos educativos.
En respuesta a esta visión limitada, la Nueva Escuela Mexicana propone un enfoque integral que considera al estudiante en todas sus dimensiones: cognitiva, física, emocional y social. Este enfoque integral incluye la promoción de valores, la participación en actividades deportivas y artísticas, y fomenta la armonía social, la solidaridad, el trabajo en equipo y la empatía. El objetivo es formar ciudadanos comprometidos con la transformación social y el bien común, integrando diversas áreas del conocimiento de manera transversal.
La Nueva Escuela Mexicana enfrenta el desafío de incorporar el cuerpo y las emociones en los procesos educativos para lograr una educación verdaderamente integral. En este contexto, las pausas activas juegan un papel importante, ya que integran cuerpo, mente y emociones, y abordan la dimensión social de la educación al promover estilos de vida saludables mediante la actividad física y el deporte. Además, el trabajo corporal con los estudiantes contribuye al cuidado del cuerpo y la salud, favorece el autoconocimiento, promueve hábitos de autocuidado y sirve como medio de recreación, socialización y entretenimiento.
El descanso activo potenciará las funciones ejecutivas, entre las que se encontrarán: la inhibición cognitiva, la memoria de trabajo y la flexibilidad cognitiva. Que ayudarán a resistir las distracciones, procesar información de forma consciente y cambiar la actividad sin perder la concentración.
La Nueva Escuela Mexicana propone un enfoque educativo integral que va más allá del modelo tradicional memorístico. Busca formar ciudadanos completos, considerando las dimensiones cognitiva, física, emocional y social. En este contexto, las pausas activas juegan un papel fundamental.
Las pausas activas son breves interrupciones en la jornada escolar que permiten a los estudiantes realizar ejercicios físicos, de atención y relajación. Estos ejercicios ayudan a:
Las pausas activas tienen múltiples beneficios para el aprendizaje, la salud y el bienestar de los estudiantes. Algunos de ellos son:
Cada 2 horas, para tus labores por 5 minutos y activa tus músculos y tu mente
Las pausas activas son una herramienta sencilla pero poderosa que puede tener un impacto positivo significativo en el aprendizaje y el bienestar de los estudiantes. Su implementación en la Nueva Escuela Mexicana es un paso importante hacia una educación más completa y humanizada.
Es la coordinación de los movimientos musculares pequeños que ocurren en partes del cuerpo como los dedos, generalmente en coordinación con los ojos.
La motricidad fina permite hacer movimientos pequeños y muy precisos. Se ubica en la tercera unidad funcional del cerebro, donde se interpretan emociones y sentimientos (unidad efectora por excelencia, siendo la unidad de programación, regulación y verificación de la actividad mental). Localizada en el lóbulo frontal y en la región pre-central, es compleja y exige la participación de muchas aéreas corticales, hace referencia a la coordinación de las funciones neurológicas, esqueléticas y musculares utilizadas para producir movimientos precisos
Nos permite realizar movimientos de amplio recorrido con la participación de diferentes músculos y la intervención del equilibrio, la agilidad, la fuerza y la velocidad implicada en cada movimiento.